Qué es el yo concepto y qué lo hace inútil

A la respuesta de qué es el yo concepto, podríamos decir que trata de una excesiva identificación con las cosas que nos han pasado, con pensamientos o sentimientos que nos hacen actuar de maneras poco útiles.

Algo así como vivir con una venda en los ojos y unos tapones en los oídos.

Es decir, el yo concepto es parecido a cuando nos toca conducir un coche.

Puede llover y el parabrisas puede llenarse de barro por lo que activamos el limpiaparabrisas para ver “mejor” y poder continuar el trayecto.

En cambio, evitar vivir ciertas experiencias y sentirnos muy identificados con ciertos pensamientos acerca de nosotros es como si el limpiaparabrisas estuviera bloqueado por el hielo y la suciedad.

Por ello, aceptar y saber cómo relacionarnos con los pensamientos que nos ofrecen versiones dudosas de la realidad, es algo así como poder desbloquear el limpiaparabrisas y a pesar de la lluvia, seguir conduciendo.

Qué hace inútil al yo concepto

El yo concepto no es un lugar en el que estemos protegidos y alejados de las trampas mentales en las que caemos en forma de autoevaluaciones y pautas destructivas tanto con nosotros como con los demás.

Además, apegarnos al yo concepto es creernos como verdad absoluta toda esa sarna de ideas, creencias, apegos a conductas y a tendencias que nos llevan acompañando toda la vida como si no hubiese más alternativas.

Y esto, puede conducirnos al autoengaño al limitar nuestra capacidad de ofrecer respuestas mas eficaces a un entorno cambiante donde no siempre lo más útil lo que sea que creamos que nos ha definido siempre.

Eso es el yo concepto, identificación y apego con lo que creemos que nos define desde siempre y que forma parte inexpugnable de nuestra personalidad y de quiénes somos.

Alternativas útiles ante el yo concepto

Por suerte, existen maneras de cultivar una relación diferente con este yo concepto:

Una de ellas pasa por reducir la frecuencia con la que decidimos acudir al modo “solucionadores de problemas” que se centra todo el rato en predecir, organizar y dar sentido a los argumentos.

La otra es promover una conciencia enfocada al momento presente, donde relacionarnos con nosotros y el mundo permitiendo a la mente juzgar, evaluar y comparar y sin por ello nosotros también hacerlo.

Algo así como distinguir el sentimiento, de la persona que esta sintiendo. El pensamiento de la persona que está teniendo un pensamiento y la sensación, de la persona que esta percibiendo esa sensación.

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Rubén Monreal - Doctoralia.es